Hipoteca fija o variable: compara tu cuota

Introduce el importe y el plazo, y compara lado a lado cuánto pagarías con un tipo fijo frente a un tipo variable estimado.

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Hipoteca fija o variable: qué diferencia hay

En una hipoteca a tipo fijo el interés no cambia durante toda la vida del préstamo: pagas siempre la misma cuota, pase lo que pase con los tipos de interés del mercado. Da tranquilidad y previsibilidad, a cambio de partir normalmente de un tipo algo más alto que el variable inicial.

En una hipoteca a tipo variable el interés se revisa periódicamente (normalmente cada 6 o 12 meses) según un índice de referencia — en España, casi siempre el Euríbor — más un diferencial fijo que pone el banco. La cuota puede subir o bajar según se mueva ese índice, así que el ahorro inicial no está garantizado a largo plazo.

Esta herramienta compara ambas opciones asumiendo que el tipo variable se mantiene constante en la media que introduzcas durante todo el plazo — es una simplificación necesaria, porque nadie puede predecir el Euríbor a 20 o 30 años. Úsala para hacerte una idea de magnitudes, no como una predicción exacta.

Ejemplo: el tipo medio decide quién gana

Supongamos una hipoteca de 160.000 € a 25 años. El banco ofrece un fijo del 3,40 % (cuota de 792,44 € y 77.733 € de intereses en total) o una variable de Euríbor + 0,70 % que, con un Euríbor del 2,20 %, arrancaría en el 2,90 %. Como el tipo variable irá cambiando, lo que importa es el tipo medio que acabes pagando a lo largo de los 25 años:

Tipo medio de la variableCuota equivalenteIntereses totalesFrente a la fija
2,40 %709,76 €52.927 €24.806 € menos
2,90 %750,44 €65.133 €12.600 € menos
3,40 %792,44 €77.733 €Igual
3,90 %835,73 €90.719 €12.986 € más
4,90 %926,05 €117.814 €40.081 € más
160.000 € a 25 años, sistema de amortización francés, tipo variable constante en la media indicada.

La variable sale más barata si, de media, el Euríbor más tu diferencial se queda por debajo del tipo fijo. En este ejemplo, eso ocurre mientras el Euríbor medio no supere el 2,70 % durante 25 años. Hay una asimetría importante: el ahorro de la variable tiene un límite (el tipo no puede bajar de cero), pero el sobrecoste no; si los tipos suben con fuerza durante varios años, la diferencia crece muy deprisa.

Además del coste total, piensa en la cuota: en el peor escenario de la tabla pagarías unos 134 € más al mes que con la fija. En la guía sobre el Euríbor verás cuánto se ha movido este índice en los últimos años.

Cuándo suele encajar mejor una hipoteca fija

  • Tu presupuesto es ajustado y una subida de la cuota de 100 o 150 € al mes te pondría en apuros.
  • Vas a pedir un plazo largo (25–30 años), en el que es probable que el Euríbor pase por varios ciclos de subidas y bajadas.
  • La diferencia entre el tipo fijo y el variable inicial es pequeña: estarías pagando poco por asegurarte.
  • Valoras poder planificar tus gastos sabiendo exactamente cuánto pagarás hasta el final.

Cuándo puede tener sentido una variable

  • Tienes margen en tu presupuesto para absorber subidas: calcula tu cuota con el Euríbor dos puntos por encima del actual y comprueba que la podrías pagar.
  • El plazo es corto o prevés amortizar gran parte del préstamo pronto, de modo que tu exposición a los tipos será limitada.
  • El diferencial que te ofrecen es bajo y la diferencia con el tipo fijo es amplia.

La opción intermedia: la hipoteca mixta

Una hipoteca mixta combina unos años iniciales a tipo fijo (normalmente entre 3 y 15) con el resto del plazo a variable. Suele ofrecer una cuota inicial más baja que la fija y te protege en los años en que más debes, pero a partir del cambio de tramo asumes el riesgo del Euríbor. La analizamos con un ejemplo en hipoteca mixta: qué es y cuándo conviene.

Cómo sacar partido a este comparador

  1. En tipo fijo, introduce el TIN de la oferta fija que tengas (no la TAE; te explicamos la diferencia en TIN y TAE).
  2. En tipo variable, pulsa «Usar este valor» para cargar el último Euríbor publicado y súmale el diferencial de tu oferta.
  3. Repite el cálculo subiendo el tipo variable 1 y 2 puntos para ver cómo cambiaría la comparación si el Euríbor sube.
  4. Descarga la comparativa en CSV si quieres guardarla o compartirla.

¿Se puede cambiar de variable a fija más adelante?

Sí. Puedes negociar con tu banco una novación para pasar a tipo fijo, o llevar la hipoteca a otra entidad que te lo ofrezca (subrogación). La ley limita la comisión que pueden cobrarte por este cambio, que desaparece pasados los primeros años del préstamo. Eso sí, el tipo fijo que te ofrezcan dependerá de cómo esté el mercado en ese momento: si esperas a que el Euríbor haya subido, los tipos fijos probablemente también lo habrán hecho.

Nota importante: esta comparación es una estimación orientativa y no es asesoramiento financiero. El tipo variable real fluctuará con el mercado; consulta siempre las condiciones exactas y los escenarios de estrés que te ofrezca tu banco antes de decidir.